Últimamente ando teniendo muchos temas por delante. Es una desgracia que no sean temas de agrado, por lo que ni a lectores, ni a posibles oyentes ni a uno mismo nos causarán algún tipo de regocijo.
No es una entrada más, si vinieron con expectativas de leer algo por rutina o flojera, les pido perdón, pero los invito a pegar media vuelta, recoger su sobretodo y permitirme que los acompañe a la salida. Ustedes están en una buena posición, ya que no tienen ningún tipo de persecución por lo que les diga, así que hagan lo que les guste. El que avisa, no traiciona.
Estoy terminando con una etapa.
Sí, es una pena que solo pueda ser considerada como eso.
Una etapa que duró 25 meses, 4 días, 2 horas, mil suplicios, 13.000 llamados, 12.999 indiferencias, dos pizzas y una idea de aventura.
Me despido por orgulloso y egocéntrico. Por tener buena memoria. Por ser de esfuerzo independiente y por empatar 0-0 de manera injusta, porque el árbitro fue localista.
También me despido por dolor, por víctima, por corazones y dinero. Porque siempre sospeche de algo que nunca voy a terminar de asegurarme ni con la jefa de facto, ni con la que asuma en democracia. Porque el pueblo fue callado.
Es otra razón la injusticia que tanto se juró defender en vano. Aquella por la que los titiriteros tanto se hacen problema y terminan poniéndole hilos para llevar al mal camino de la libertad. Porque se tapo el alba por ley, y hasta ahora esta ley no fue quebrantada.
¿Es un despido en capricho? ¿Injusto? ¿Parcial? ¿Doloroso? Preguntas de polaridad inversa que solo se responderán a tiempo, y solo a tiempo. Sólo se que no quiero despedirme.
A vos, megáfono andante: ¿Vos pensás que no tuve tiempo? ¿De verdad me imaginás de brazos cruzados? Imaginame pasivo, ansioso, como un libertador. A vos, guerrilla, mirate al espejo y tratá de decirme si ves el alma de quién hizo del autor, un mejor ser, teñido y perforado.
Vos, ilusión... ¿qué se siente perder a tu pieza maestra?
Por lo menos, yo sé lo que se siente perder partes de uno mismo. Lo experimenté varias veces. Por eso fuimos tan desiguales. Y vos, yoncé, recién estás dando tus primeros pasos en ese aspecto.
Decíme que se siente tener en tu casa al único que te dijo como son las cosas en tu puta vida. Decíme quién te dijo que te prepares. Decíme quién lloró por vos cuando no te podías parar de manos al cielo.
Vos, metro y medio de guita, decíme como son las cosas ahora que perdiste la única pelea que jamás tuviste.
Me despido porque los dioses honestos no castigan, sino que hacen aprender, y es justamente por eso que yo nunca aprendí. A vos, manzana mordida sobre la mesa, te aprecio. Porque sos como cualquier fiscal convencido y terco, al que no se le saca una sonrisa si no es con planes.
Al crecer uno se da cuenta que ciertas cosas no existen. Y es una pena que no te hayas dado cuenta que esas cosas que no existen yo las fabriqué para vos. Y siento lástima por vos, porque nunca aprendiste a creer en lo nuevo. Volvamos a tirar palabras con dados blancos, que esa es una vía para la comunicación.
Decíme, tiara... ¿qué derecho tenés de permitir que te aparte de mí?
Es cierto, escribo en caliente sabiendo que tendría que seguir con mi suplicio y prestarte mi atención entera. Pero no vales tiempo, porque esa ya la caché, vos sólo usas tiempo por obligaciones de por medio. Sos más fuerte que los puntos de rating de un programa de farándula barata. Y eso a mi me liquidó, como quien dice que tuvo un sueño.
Hoy es un día nuevo para vos. Porque vas a aprender a darte cuenta que yo no estoy más. A diferencia mía, que ya estoy acostumbrado a las dedicaciones.
De parte del terco, de parte de Franco, te digo a vos de la manera más honesta, sincera y fuera de cualquier intención de ofensa:
¿Qué se siente perder a dos seres queridos en menos de 72 horas?
Hasta luego amor, vos de mi vida.
Traducí a cualquier idioma:
martes, 2 de junio de 2015
domingo, 19 de abril de 2015
El genio de Basilea.
Retomando una de las pocas rutinas que adoro tener y que dejé en pausa por motivos ajenos a la vagancia o el desinterés, me voy a limitar a hablar sobre deporte, dándome el gusto de explayarme en aquello en lo que tengo más facilidad. Y como siempre, espero que a mi escaso público le pueda interesar.
Si yo les hablo de tenis, ¿qué es lo primero que su semiosis les facilita en su interpretación mental? Las primeras imágenes en llegar son las de una raqueta empuñada, con un fondo dotado de público mirando el rebotar de la pelota y una red que todavía no se dió el gusto de ingerir ese bocado amarillo y redondo.
Ahora, según definición de diccionario, el tenis es un deporte practicado entre dos o más jugadores provistos de raquetas que se empeñan en enviar una pelota por encima de una red y dentro de límites de un terreno de juego rectangular. Hasta ahí estamos dentro de una esfera concreta y aburrida que carece de ramales, pero eso pasa con cualquier deporte. Para esto están los deportistas, aquellos que son capaces de desarrollar una autonomía del juego que solamente les pertenezca a ellos y que tengan un récord de ser los primeros en jugar como ellos. Y para explicarles esto, redacto lo siguiente:
Fuera de cualquier campo soberbio, tengo entendido que aquí han leído argentinos, venezolanos, chilenos, colombianos, brasileros, uruguayos y algún que otro español que merodea por los rincones de la web. Sé de ellos, por lo menos.
Partiendo de esto, pongamos el ejemplo de que ustedes, latinos, sean apasionados por el tenis y apliquen una pizca de sentido nacionalista (hablando muy en serio) a este deporte que les genera alegrías, y que más alegría les genera cuando uno de su país triunfa:
- Los argentinos se asemejan con Juan Martín del Potro, "Pico" Mónaco, el retirado David Nalbandian, o algún Guillermo Vilas, susurrado en voz baja.
- Los venezolanos se podrán acordar de José de Armas.
- Los chilenos de Fernándo Gonzáles, con buena trayectoria en los Grand Slams, o del mejor de su historia, Marcelo Ríos (que fue número 1), o de un retirado Nicolás Massú.
- Los colombianos del controversial Santiago Giraldo.
- Los brasileros de Thomaz Bellucci o Joao Souza.
- Los uruguayos del legendario Pablo Cuevas.
Ustedes en su opinión y preferencia sabrán cual tenista los identifica más, sólo nombre algunos como objeto de ejemplo. Y es por esto también que ustedes deben tener sabido como juegan aquellos tenistas que adoran más, ustedes pueden reconocer y calificar lo que les gusta, porque de ahí surge la idolatría.
Volviendo a lo anterior, lo que hace del tenis algo pasional y extraordinario, es el estilo de aquel que practique tenis. Con esto quiero decir, nunca habrá semejanza al estilo de juego de Djokovic con el de Tsonga, porque de ser así, los dos podrían tener la misma cantidad de títulos en el circuito o, sin ir más lejos, se moverían de misma manera dentro de la cancha, y no pasa eso.
Son justamente las diferencias del estilo de juego del tenis lo que genera competitividad. Y la competitividad dejó de existir hace unos años.
La competencia en el tenis se da cuando un estilo de un jugador se sobrepone periódicamente sobre el estilo de otro. Entonces, si nos vamos por términos filosóficos y pasionales, no existe más la competencia en el tenis, o por lo menos, no tiene pactada la fecha de vencimiento, no hasta que Federer se retire.
Cuando Federer debutó en el tenis no se le tenía mucha fe como un futuro buen jugador, y quizás este prejuicio se haya creado por aquella temprana derrota en su país contra Andre Agassi, y porque termino su primer temporada como profesional en negativo. Pero como hoy día se sabe, Federer rompió todo tipo de prejuicio creado y se convirtió en uno de los mejores deportistas del siglo XXI.
Este señor se dió el gusto de hacer que su estilo de juego se sobreponga al de muchos otros, permitiéndole conquistar decenas de torneos y, vale nombrar, toneladas de dinero.
Su estilo de juego es el único que no puede ser explicado, ni por el mismo. Seguramente, a sus adentros, ni él debe saber como lo hace. Si no quieren creerme, o no pueden creerme, háganse esta pregunta: ¿como explicar que a Federer solamente le falten 38 títulos por ganar?
Sí, según estadísticas y registros de su carrera que yo me tomé el gusto de investigar, Roger tiene 38 títulos por conquistar del circuito profesional, contando torneos ATP 250, 500 y Masters 1000 (omitiendo los ATP Challenger Series y los Future, que son para tenistas de menor ranking).
Pero si nos ponemos a hacer descarte, para "achicar" esa cantidad, y quitamos aquellos ATP 250 y 500 que Roger, muy probablemente, deje de lado por cuestiones de distancia y ajenas a lo deportivo, en total serían entre 8 y 10 títulos faltantes.
¿Cuántos tenistas se pueden dar el gusto de estar así de cómodos?
Y mi hipótesis es que Roger no ganó estos 38 títulos, porque no quiso. Mi razón se basa en que él priorizó campeonatos más "importantes", al momento de organizar su calendario. Su optimismo lo impulsaba a ir a lo grande, a los Grand Slam, los Masters 1000, esos torneos que siempre tienen a los cinco o diez mejores (en promedio) peleando por ganar el título. Y justamente por este optimismo, hubo veces que perdió finales o eliminatorias, cuando tranquilamente podría haber ganado 3 o 4 de estos títulos faltantes, y sumarlos a su repertorio. Por eso es admirable, porque el tipo siempre va a lo grande, sabe que para seguir demostrando que es el mejor, tiene que jugarse por esos 1000 o 2000 puntos gloriosos, ese debe ser su pensamiento. Pero él tampoco entiende que ya no le queda nada por demostrar.
El maestro se encargó de hacer del tenis una obra de arte, es el revolucionario de este deporte, es uno de los pocos que hace que los relatores tengan orgasmos al querer explicar su hecho. Él acostumbró al mundo a que se hable de él como si fuera un milagro.
Cuando uno habla de Federer, es imposible decir de lo que es capaz, el ser humano todavía no evolucionó su lenguaje para poder descifrar la pronunciación de tal majestuosidad al momento de jugar al tenis. Es uno de los claros ejemplos de que la bendición del talento existe.
Y al ser presionado.
Ahora, juzguen ustedes.
Si yo les hablo de tenis, ¿qué es lo primero que su semiosis les facilita en su interpretación mental? Las primeras imágenes en llegar son las de una raqueta empuñada, con un fondo dotado de público mirando el rebotar de la pelota y una red que todavía no se dió el gusto de ingerir ese bocado amarillo y redondo.
Ahora, según definición de diccionario, el tenis es un deporte practicado entre dos o más jugadores provistos de raquetas que se empeñan en enviar una pelota por encima de una red y dentro de límites de un terreno de juego rectangular. Hasta ahí estamos dentro de una esfera concreta y aburrida que carece de ramales, pero eso pasa con cualquier deporte. Para esto están los deportistas, aquellos que son capaces de desarrollar una autonomía del juego que solamente les pertenezca a ellos y que tengan un récord de ser los primeros en jugar como ellos. Y para explicarles esto, redacto lo siguiente:
Fuera de cualquier campo soberbio, tengo entendido que aquí han leído argentinos, venezolanos, chilenos, colombianos, brasileros, uruguayos y algún que otro español que merodea por los rincones de la web. Sé de ellos, por lo menos.
Partiendo de esto, pongamos el ejemplo de que ustedes, latinos, sean apasionados por el tenis y apliquen una pizca de sentido nacionalista (hablando muy en serio) a este deporte que les genera alegrías, y que más alegría les genera cuando uno de su país triunfa:
- Los argentinos se asemejan con Juan Martín del Potro, "Pico" Mónaco, el retirado David Nalbandian, o algún Guillermo Vilas, susurrado en voz baja.
- Los venezolanos se podrán acordar de José de Armas.
- Los chilenos de Fernándo Gonzáles, con buena trayectoria en los Grand Slams, o del mejor de su historia, Marcelo Ríos (que fue número 1), o de un retirado Nicolás Massú.
- Los colombianos del controversial Santiago Giraldo.
- Los brasileros de Thomaz Bellucci o Joao Souza.
- Los uruguayos del legendario Pablo Cuevas.
Ustedes en su opinión y preferencia sabrán cual tenista los identifica más, sólo nombre algunos como objeto de ejemplo. Y es por esto también que ustedes deben tener sabido como juegan aquellos tenistas que adoran más, ustedes pueden reconocer y calificar lo que les gusta, porque de ahí surge la idolatría.
Volviendo a lo anterior, lo que hace del tenis algo pasional y extraordinario, es el estilo de aquel que practique tenis. Con esto quiero decir, nunca habrá semejanza al estilo de juego de Djokovic con el de Tsonga, porque de ser así, los dos podrían tener la misma cantidad de títulos en el circuito o, sin ir más lejos, se moverían de misma manera dentro de la cancha, y no pasa eso.
Son justamente las diferencias del estilo de juego del tenis lo que genera competitividad. Y la competitividad dejó de existir hace unos años.
La competencia en el tenis se da cuando un estilo de un jugador se sobrepone periódicamente sobre el estilo de otro. Entonces, si nos vamos por términos filosóficos y pasionales, no existe más la competencia en el tenis, o por lo menos, no tiene pactada la fecha de vencimiento, no hasta que Federer se retire.
Cuando Federer debutó en el tenis no se le tenía mucha fe como un futuro buen jugador, y quizás este prejuicio se haya creado por aquella temprana derrota en su país contra Andre Agassi, y porque termino su primer temporada como profesional en negativo. Pero como hoy día se sabe, Federer rompió todo tipo de prejuicio creado y se convirtió en uno de los mejores deportistas del siglo XXI.
Este señor se dió el gusto de hacer que su estilo de juego se sobreponga al de muchos otros, permitiéndole conquistar decenas de torneos y, vale nombrar, toneladas de dinero.
Su estilo de juego es el único que no puede ser explicado, ni por el mismo. Seguramente, a sus adentros, ni él debe saber como lo hace. Si no quieren creerme, o no pueden creerme, háganse esta pregunta: ¿como explicar que a Federer solamente le falten 38 títulos por ganar?
Sí, según estadísticas y registros de su carrera que yo me tomé el gusto de investigar, Roger tiene 38 títulos por conquistar del circuito profesional, contando torneos ATP 250, 500 y Masters 1000 (omitiendo los ATP Challenger Series y los Future, que son para tenistas de menor ranking).
Pero si nos ponemos a hacer descarte, para "achicar" esa cantidad, y quitamos aquellos ATP 250 y 500 que Roger, muy probablemente, deje de lado por cuestiones de distancia y ajenas a lo deportivo, en total serían entre 8 y 10 títulos faltantes.
¿Cuántos tenistas se pueden dar el gusto de estar así de cómodos?
Y mi hipótesis es que Roger no ganó estos 38 títulos, porque no quiso. Mi razón se basa en que él priorizó campeonatos más "importantes", al momento de organizar su calendario. Su optimismo lo impulsaba a ir a lo grande, a los Grand Slam, los Masters 1000, esos torneos que siempre tienen a los cinco o diez mejores (en promedio) peleando por ganar el título. Y justamente por este optimismo, hubo veces que perdió finales o eliminatorias, cuando tranquilamente podría haber ganado 3 o 4 de estos títulos faltantes, y sumarlos a su repertorio. Por eso es admirable, porque el tipo siempre va a lo grande, sabe que para seguir demostrando que es el mejor, tiene que jugarse por esos 1000 o 2000 puntos gloriosos, ese debe ser su pensamiento. Pero él tampoco entiende que ya no le queda nada por demostrar.
El maestro se encargó de hacer del tenis una obra de arte, es el revolucionario de este deporte, es uno de los pocos que hace que los relatores tengan orgasmos al querer explicar su hecho. Él acostumbró al mundo a que se hable de él como si fuera un milagro.
Cuando uno habla de Federer, es imposible decir de lo que es capaz, el ser humano todavía no evolucionó su lenguaje para poder descifrar la pronunciación de tal majestuosidad al momento de jugar al tenis. Es uno de los claros ejemplos de que la bendición del talento existe.
Ganó cuando presionó.
Ahora, juzguen ustedes.
jueves, 19 de marzo de 2015
Entrevista 1: Carlos Alberto Loustau.
En el 2014, mi último año de secundario, para la materia de Metodología (o "Proyecto de Investigación") se me asignó la tarea de hacer un informe sobre un tema que yo elija a libertad, con la condición de que esté relacionado con un hecho social o aplique a ámbitos sociales, y que dicho informe justifique y ratifique el tema elegido a desarrollar. Podía usar cualquier fuente, y organizarme de cualquier modo.
El tema que elegí fue: "La idolatría en el fútbol, su repercusión en los medios sociales y fanatismo".
Usé las fuentes a mi alcance, y las desarrolle en fichas. Y después de entrevistar a un familiar (que también mostraré), pude conseguir una entrevista con Carlos Loustau, hijo de Félix Loustau, ídolo que supo integrar "La Máquina" de River Plate como "wing izquierdo" (motivo de mi entrevista).
Esta es parte de la entrevista, para aquel que le interese:
Fuente: entrevista. Loustau, Carlos Alberto, 64 años.
Motivo: hijo de Félix Loustau, integrante de "La Máquina" de River Plate.
Ocupación: Jubilado, pensionado.
Fecha de entrevista: 22 de Julio del 2014.
Testimonio personal, respondiendo a preguntas:
1) ¿Cómo llegó Félix Loustau a River Plate?
"Jugaba en las divisiones inferiores de Racing Club, hasta la cuarta, y tuvo la suerte de que fue a ver Renato Cesarini, que era uno de los dirigentes de River, y le echó un ojo a mi papá, le gustó a pensar que era marcador de punta, le vió condiciones como para que pudiera ser un buen wing izquierdo porque subía y bajaba y no se cansaba, y bueno, lo mando a pedir de River, pero tuvieron que hacer una pequeña trampita y tuvo que firmar un "pre-contrato" de que iba a jugar unos cinco partidos en Dock Sud, y ahí automáticamente pasó a River".
2) ¿Cuánto tiempo le tomó ganarse el puesto?
"Poco tiempo porque por una cuestión fortuita, que se lastimo el wing derecho titular que era Muñóz y "el tano" Cesarini le sugirió a Aristóbulo Deambrossi que le preste la camiseta a mi papá, o sea que Deambrossi pasó a ser wing derecho, y mi papá reemplazó su puesto y se quedó con el puesto, el titular del wing izquierdo terminó siendo siempre mi papá".
3) ¿Había favoritismo por los integrantes de "La Máquina? Como decir: "Yo prefiero más a Labruna que a Pedernera".
"No no no, yo le pregunté a mi papá y no, nunca hubo ningún favoritismo, a pesar de que pudo haber algunos problemas entre ellos".
4) ¿Qué sentía usted al ver la figura de su padre en los medios, ya sea revistas, diarios, la radio...?
"Sentía mucho orgullo. Aparte una persona de perfil bajo, una persona de bien, muy sana, nunca lo vimos hacer ninguna macana, muy querido en River".
5) ¿Cómo se tomaba él y sus familiares, por ende usted, las críticas?
"Mirá, por lo general tuvimos la suerte que no tuvimos críticas, mi viejo era un tipo de un despliegue maravilloso".
6) ¿Algún halago hacia él que le haya llamado la atención, de todos los que tuvo?
"Algunas anécdotas disparatadas. Hubo un Sudamericano (...), jugaban (...) Chile con Argentina, y a él lo marcaba uno que se llamaba Las Heras, le hicieron un reportaje y le dijeron: "Mirá que tenés que jugar contra Argentina y tenés que marcar a Loustau", y él: "Sí, pero Gardel murió también". Y bueno él halago que me quedó fue que ese partido lo ganó Argentina 3-1, a mi papá lo empezó a marcar Las Heras, y le tuvieron que cambiar tres marcadores de punta, porque ninguno lo pudo parar. Y cuando terminó el partido, ese Las Heras salió corriendo hacia donde estaba mi papá, que muchos jugadores de Argentina lo trataron de atajar porque pensaron que le iba a pegar, y se lo puso arriba de los hombros, lo paseó por toda la cancha y dijo: "Sí, a este no hay con qué darle"".
7) Cuénteme una anécdota.
"Mi viejo bajaba 2 o 3 kilos por partido, y lo mandaban a la casa para que recupere peso. Miércoles Loustau no aparece en la práctica, Jueves Loustau no aparece en la práctica, lo van a buscar a ver si le pasó algo, y mi viejo dice: "Lo que pasa es que me casé, pero el Domingo voy y juego"".
8) Hágame un 11 ideal de lo mejor que haya visto.
"Bueno, usaría un 4-4-2...
Ubaldo Filliol: "... de lo mejor que ví".
José Manuel Ramos Delgado: "Me gustaba mucho como defensor".
Daniel Pasarella: "Era más que un defensor, tenía una pegada tremenda".
Roberto Carlos: "De lo mejor. Se corría todo y llegaba a todo".
Carlos Alberto: "Un emblema del Brasil campeón del '70".
Clodoaldo: "Del plantel campeón del '70. Lo veía como giraba y fambeteaba y los italianos se desparramaban en el suelo".
René Houseman: "Me encantaba como jugaba y su proyección".
Zinedine Zidane: "Era impresionante. Inamobible de cualquier equipo".
Diego Maradona: "Nah, increíble. Nada que decir".
Ronaldo: "el brasileño, "el gordo Ronaldo"".
Lionel Messi: "Increíble. Único e indiscutible. Lo mejor que tuvo el fútbol mundial".
Renato Cesarini: "El que dirigió a mi viejo y a La Máquina".
sábado, 14 de marzo de 2015
Añejo con dos colores.
-"¿Por qué?". Se preguntaba un infante perplejo y decepcionado al escuchar a un anciano que le daba una lección de fútbol.
A ideas secas, el pequeño miraba boquiabierto los labios maltratados del viejo, que no dejaba de explicar las cosas con lujo detalle, y más si se trataba de una historia de corazón.
A veces el fútbol deja de ser fútbol para pasar a ser una mafia que beneficia a pocos y perjudica a muchos, hecho con fines de mover la mayor cantidad de pasta para aquellos avaros, mercenarios y traidores dirigentes que se ganan la vida jugando con el corazón de la gente.
Hay muchos imberbes que hablan sólo porque pueden y, al momento de hablar de fútbol, sacan la calculadora y hacen la suma.
Es una lástima que el fútbol de aquellos años haya quedado en la memoria en forma de reliquia.
-"¿Por qué?". Insistía el pibe. Y su compañía, en su experiencia pensaba: "¿Cómo le digo yo, un viejo decrépito, a un nenito de ocho años que 'fútbol era el de antes'?". Y tras suspiro, escupe: "Mirá, yo soy de Racing...".
Es así. El hincha de Racing tiene que vivir aferrado a su historia, porque no le queda otra.
Es una lástima que el fútbol de aquellos años haya quedado en la memoria en forma de reliquia.
-"¿Por qué?". Insistía el pibe. Y su compañía, en su experiencia pensaba: "¿Cómo le digo yo, un viejo decrépito, a un nenito de ocho años que 'fútbol era el de antes'?". Y tras suspiro, escupe: "Mirá, yo soy de Racing...".
Es así. El hincha de Racing tiene que vivir aferrado a su historia, porque no le queda otra.
No, no lo digo por aquellos pensamientos imbéciles que se caracterizan por decir que Racing es mediocre y miserable. Lo digo porque, desde que existe la dirigencia en el fútbol, al club de Avellaneda le hicieron una vida imposible y faltosa de vueltas olímpicas y gritos de campeón. Desde años próximos a la década del 1970, a Racing lo deterioraron de muchas maneras, y que venga quién quiera a decirme lo contrario.
Hechos y testimonios sobran:
- Racing, conseguía "tricampeonatos" como si fuera un juego de payana.
- Es el número uno del amateurismo.
- Le dicen "la Academia" porque formaba, a desborde, cantidades inagotables de buenos jugadores, como el legendario delantero de River, Félix Loustau.
- Fue el "basurero" de los demás clubes. Si había un jugador que no servía en algún club, terminaba en Racing, y en Racing rendía.
- Con este tipo de jugadores, y con el rendimiento que brindaron, salió campeón de América y del Mundo.
- Llenó su "Cilindro" y el estadio de Vélez en un mismo día, juntando aproximadamente 90.000 personas en ambos estadios.
- Y si nos remontamos a la actualidad, tuvo muchas oportunidades de ser campeón, de las cuales se le concretaron solamente dos en los últimos quince años.
- "¿Por qué?". Le repetía. El viejo, ya en las últimas palabras, responde: "Acostumbrate a creer en lo deshonesto y en la traición de mucha gente grande. El fútbol no sólo depende del cuero y vos no podés hacer más que esperar a que te toque festejar, con la falta de justicia".
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"Cuando Grondona se muera, Racing va a salir campeón".
Estas fueron palabras de mi abuelo, flamante y fervoroso hincha de "la Academia". Y tuvo razón.
El 2014 tardó seis meses en soreirle a Racing y a su gente. Pero fueron casi quince años para volver a sonreír. Una larga espera, que se tragó la infancia de muchos hinchas que hoy son adolescentes, y se tragó el auge de la adultez de muchos otros.
El Campeonato de Primera División del 2014, en su llamado "Torneo de Transición", finalizó con la 17ma estrella en campeonatos nacionales para Racing, con muchos altibajos, con las disconformidades clásicas de los hinchas, con la ida y llegada de diferentes jugadores, con garra y como se pudo.
Racing hizo 41 puntos, ganando 13, empatando 2 y perdiendo 4 partidos. Sebastián Saja, Luciano Lollo, Ricardo Gastón Díaz, Ricardo Centurión, Ezequiel Videla, Marcos Acuña, Gabriel Hauche, Gustavo Bou y Diego Milito fueron las principales figuras del plantel campeón, dirigido por Diego Cocca.
Yo nací, soy y moriré siendo hincha de Boca, pero el cariño que le tengo a Racing es único, por esto y por la humanidad de mi abuelo, sentí mucha emoción al ver, por primera vez en mi vida, que Racing era campeón. Siento una inmensa alegría.
- "¿Por qué Racing salió campeón, abuelo?".
- "Porque Racing es grande, a pesar de todo".
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| Y para terminar la lápida, una pizca del festejo. Photo taken from: www.ole.com.ar/racing-campeon-torneo-primera-division-2014/. |
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