Traducí a cualquier idioma:

sábado, 31 de octubre de 2015

Perdida en Facebook.

En Noviembre, ahora dentro de unos días, se van a cumplir cuatro años desde que conocí a Vanesa en Facebook. Yo había empezado a hacer uso de aquella cárcel de la web con salida libre en Enero del 2011, y siendo un gordito pomposo visiblemente antisocial y desesperado por generar nuevos contactos y/o amistades, invadí descaradamente la publicidad del Facebook de esta muchacha, sin razón aparente, simplemente por "querer hablar", y me salió bien. No pasó de eso, pero no lo podía creer.

Cinco meses después, en una fiesta de 15 de Sol Vellano, conocería a quien hoy día y hace poco se adjudicó el título populista de "Mejor Amiga".
Parece extraño decirlo porque realmente no sé como escribir eso. Me parece hermoso tener una mejor amiga, solamente que no sé que significa. En mi historial de registro de mi cerebro, vos, lector, podrás encontrar entre dos y tres mujeres a las cuales yo, inocentemente, las llame "Mejor Amiga". Y junto al acontecimiento podrán encontrar un resumen, posiblemente de mi autoría en el cual defino a aquella mujer con palabras infantiles, con frases románticas sacadas de una publicidad de Dos Corazones promocionada por Carlos Tévez. Pero hay una contra en todo esto, yo tenía hasta 15 o 16 años cuando mi última "Mejor Amiga" dijo presente y adiós. Imagínense a un púber coleccionando y descartando mujeres bajo ese título, eso en un hombre adulto se llama ser pelotudo.

Actualmente Vanesa está estudiando como si le gustara, y yo no puedo esperar a las vacaciones, sin importar si apruebo una materia del C. B. C. Y todavía me extraña demasiado que tenga una "Mejor Amiga", habiéndola conocido por Facebook, que cuando la conocí personalmente dudé que era ella, y que nos estamos volviendo a hablar después de unos cuantos meses.

Yo puedo entender que por Facebook y WhatsApp yo hable como un idiota, siendo consciente de ello, por nervios al no saber qué decir. Yo comprendo que cuando la veo me cuesta expresarme con la fluidez que tengo normalmente.
Tengo novia hace casi tres años, y solamente sé tratar con ella porque cuando la conocí tuve un poco de suerte, y ella estaba perdida conmigo. Pero después de eso, no sé tratar con una mujer.


Tengo miedo de decir algo como lo que digo con mis amigos y que le caiga mal. Tengo miedo de usar una palabra en vez de otra porque se que una mujer puede detectar cuando un hombre está nervioso. Piensen que esta anécdota que estoy redactando, la estoy confeccionando a la mitad de mi capacidad radial, porque tengo miedo de decir algo mal. El otro día dije tantas giladas tan rápido, que me mandó a dormir. Capaz ahí está el punto de tener una "Mejor Amiga", el hecho de que por más que seas un pelotudo y hables por hablar, te banca y sigue jodiendo.

Las redes sociales facilitaron que, a lo largo de mi duración en ellas, pueda conocer gente que terminó siendo muy cercana a mí, como Vanesa, o seguir en contacto con muchísimas personas con las cuales en los años '50 no podría contactar.

Hay un montón de críticos blogueros, creaturas de farándula, gente que piensa que a sus 20 o 21 años el mundo de los años de blanco y negro tenía mejor comunicación con sus cercanos, o que se favorecía más al encuentro personal.
¿Qué acaso no se dan cuenta de que Facebook, WhatsApp, Twitter, inclusive Instagram, que favorece al narcisismo con sus fotos, fomentan la intercomunicación con aquellas personas amigas y que permite ampliar tu comunidad?

A veces sí es bueno despegarse de la computadora para ver a aquellos amigos que ya conocías o que conocíste, porque es necesario, porque es sano. El mundo del siglo XXI está tan rápido, tan ocupado, tan burócrata y aristócrata que a la persona solamente le dan ganas de salir de su casa cuando tiene responsabilidades, y nos terminamos olvidando que lo importante es la comunidad, la cual abarca las mismas responsabilidades, pero nivelándolas.

A mis 19 años, estoy muy conforme con el servicio que las redes sociales nos brindan en el día a día, a pesar de un mal funcionamiento técnico que exista una vez a la semana. Nos dan la posibilidad de decirle a Vanesa, o a Gonzalo, o a Gerónimo: "Che, ¿cómo te va?". Cosa que 20 años atrás era apenas un deseo.

Me alegra poder tener un registro en Facebook de un montón de acontecimientos que sucedieron, y que entre ellos esté Vanesa, o toda mi lista de verdaderos amigos a los cuales estimo.

Me alegra poder sentarme en una silla, tener la habilidad de manejar varias redes sociales, poder contactarme, invadir perfiles,  sentirme nervioso al hablarle a una mujer.

Me alegra poder tener esa facilidad que terminará siendo innata en el humano de poder socializar con las personas, a tal punto de ser amigos y, con el tiempo, poder tener una "Mejor Amiga" que estaba oculta y perdida en Facebook, como Vanesa.

domingo, 4 de octubre de 2015

Un amor a $3.50

Cuando conocí a Ramiro Betancourt yo tenía 16 años y él 18, yo me esforzaba por no llevarme materias a Diciembre y él cursaba su último semestre del C. B. C.

Él se caracterizaba por ser un tipo dedicado a sus caprichos, y aunque no trabajaba, nunca le faltó la tarasca para costearse los libros de álgebra. Aunque aún así, y según sus palabras, se tomaba "un sábado al mes para estar con los pibes en casa", y fue uno de esos sábados que yo compartí una noche con él.
No era de aquellos vivarachos de remeras de seda que conquistaban a las chicas y las llevaban a cenar a restaurantes de alta gama. De casualidad había tenido una novia a los 14 años por tres meses y la única mujer con la que hablaba de amor, era su madre. Por eso me llamó la atención lo que él le había contado a Nacho hace poco, quién después me lo contó a mi.

Ramiro cursaba el C. B. C. en la Universidad de Buenos Aires, en la sede de Avellaneda. Tres veces a la semana se tomaba el 95 desde Constitución, sacaba $3.50 para bajarse en la entrada por Güemes, y un día, por primera vez en su vida se enamoró.

Sentado en uno de los asientos del fondo del colectivo, casualmente levantó la vista de su celular y vio a una mujer que sacaba el boleto hasta la terminal. Esa mujer se llamaba Mariel, y Ramiro todavía no sabía su nombre.

Betancourt había quedado atontado. Miraba a esa morocha radiante con la mirada más idiota que pueda tener un hombre. A sus adentros intentaba desviar la mirada hacia la ventana por miedo a que se de cuenta que se había enamorado a primera vista, intentaba rebajarse con frases retóricas como "dale, salame, vas a estudiar ingeniería, no te distraigas con una mina cualquiera", pero él bien sabía que no era una chica más de tantas que veía en la calle, era diferente, ella era hermosa.

De repente Mariel, que se había sentado a espaldas del colectivero, se distrajo por un pasajero delante de ella que se movió para tocar el timbre y vio a Ramiro con su remera de Kevingston y su mirada escrutadora y sagaz dirigida hacia sus ojos. Ramiro no sabe por qué, no sabe si habrá sido por un chiste lejano de hace unos meses que le habría vuelto a la mente, no sabe si fue por un rose de su cartera que le habrá provocado cosquillas, no sabe si fue por las giladas que escuchara en la radio, pero la vio sonreír.

La mirada de Ramiro se volvió sorpresiva por un segundo, movió los brazos fingiendo incomodidad y rápidamente miró hacia la ventana. Fue un susto muy dulce e inocente, un susto sincero que lo había hecho sonrojar como un nene. Todo por culpa de Mariel.

El colectivo estaba llegando a la facultad, y Betancourt no quería bajarse porque él sabía que la chica todavía estaba ahí, compartiendo un espacio de transporte y haciéndolo sentir náuseas. En su disimulo, optó por bajarse por el medio, cerca de donde ella estaba sentada. Se incorporó, pidió permiso y llegó haciéndose el desinteresado acomodándose el morral. De reojo miraba a Mariel, quién lo miraba subiendo y bajando sus ojos verdes.

Toca el timbre, se baja, y con una intención en común, chocan miradas por última vez dedicándose aquel pre infarto que vivieron por milisegundos. El colectivo sigue viaje y Ramiro camina hacia la entrada reviviendo lo que pasó en esos 20 minutos de odisea, pensando que nunca la volvería a ver.

¿Cuánto habrá transcurrido desde que se bajó Betancourt hasta que entro al parque de la facultad? No lo averiguará nadie ni se sabrá nunca, porque fue lo que menos importó.

El 95 dejó pocas personas en esa parada, los demás a bordo siguieron hasta la terminal.

Mientras tanto, una camioneta a altas velocidades manejada por delincuentes atraviesa la calle Pitágoras y embiste al colectivo 95, que tenía semáforo verde, en el parachoques trasero.
La camioneta se desliza por el asfalto hacia el carril contrario de Güemes y es embestida por un Peugot gris, quitándole la vida a su conductor y a los delincuentes en el acto. Sin embargo, el colectivo desvía hacia la estación de servicio de la esquina, y vuelca sobre los lotes de nafta. La explosión fue tal, que se escuchó hasta los interiores de la facultad.

Esa mañana de Noviembre fallecieron 24 personas.

Betancourt, volvió a la avenida y vio la humareda a unos pocos metros, se acercó y comprobó que el 95 que había volcado era aquel en el que viajó, aquel donde se había enamorado por primera vez. Los bomberos, el cuerpo médico y la policía llegaron y vallaron el lugar.

Después de aquella noche, no volví a saber de Ramiro.

Tres años más tarde, me encontré a Betancourt en un Grido sobre Mitre, lo salude, hablamos de como avanzaban nuestros futuros académicos y otras cosas de amigos. Pero lo que me llamó la atención, fue la serenidad con la cual me dijo que hace pocos meses se había conmemorado el tercer aniversario de aquel accidente, donde asistieron familiares de las víctimas y otros relacionados, entre ellos Ramiro, que se había bajado una parada antes.

La conversación cesó con un "Chau, cuidate", y cada uno volvió a sus rutinas. Cuando me contó aquello, Betancourt tenía 21 años.

Conocía la historia de Ramiro, pero él no hizo inferencia en ella. Me costaba creer como una persona podía tener tanta mala leche en menos de media hora y en el transcurso de un simple viaje de colectivo. No podía evitar proyectar su accidente cada vez que viajaba, pensaba que me podía pasar a mí, a mi vieja, a cualquiera.

Fue un sábado a la noche que volví a verlo, uno de esos sábados en los que Ramiro se tomaba un franco. Esa noche me contó que estaba de novio no hace mucho y que su pareja estaba viniendo a la fiesta, al fin conocería a una novia de este pibe, que no levantaba mas que libros de una biblioteca pública. Estaba alegre por él, porque ahora se había enamorado sin ningún episodio desafortunado, pensaba ingenuamente.

Fue más o menos una hora después que la gente seguía llegando cual discoteca, no estaba pendiente de la pareja de Ramiro porque estaba charlando con unos amigos, pero entre las tantas personas que entraban, distingo inevitablemente una chica diferente a las demás, diferente a todos. Quizás haya sido por su silla de ruedas, quizás por las cicatrices que tenía en la cara y los brazos, quizás por lo difícil que se le hacía no distinguirse de los demás presentes, quizás haya sido por sus ojos verdes, quizás por el beso que le dio a Ramiro al entrar, quizás por la mirada encantadora y asesina con la que me vio cuando él me la presentó, quizás haya sido cuando me dijo su nombre.

Había conocido a Mariel.

lunes, 28 de septiembre de 2015

Francisco I: El célebre.

El 13 de Marzo del 2013, unos pocos días después de la renuncia del Papa emérito Benedicto XVI, en la ciudad autónoma del Vaticano, se anunciaba la consagración papal del cardenal Jorge Mario Bergoglio bajo la imposición del nombre Francisco I.

"Por derecho divino, el Papa es argentino".

Primer sucesor de Pedro de origen americano, el primero que vino del fin del mundo y que termino en la cima de todo pedestal católico, aquel humano con más contacto y cercanía a Dios. Y por debajo de esto, pero que no hay que olvidar nunca, el primer Papa que es una celebridad en donde sea que ponga un dedo.

En esta nota, y muy probablemente por única vez en El Sérvico, se hará un repaso de las hazañas y cualidades del santo sacerdote. Hazañas que hacen que él sea considerado, por lo menos para mí, el único Papa del cual estoy orgulloso, del cual me alegro que esté en liderazgo y a quién defenderé a muerte:

  • Congregación: Siendo la Compañía de Jesús la orden católica de más fidelidad al papado y sus legados cristianos, fue proscripta por años por muchas logias y gobiernos, que la tildaron de "ejército" y de practicas abusivas. Hoy día es la que más hombres tiene en ejercicio, y es considerada por muchos la organización católica más simple y humilde de todas. Francisco es el primer Papa en pertenecer a ella:

  • Consejo de Cardenales: Un mes después de su consagración, emitió un decreto que consistía en reformar la Curia Romana y crear el Consejo de Cardenales, una organización mandataria que estaría sólo por debajo del poder del propio Papa y que debía emitir los conceptos de anti abuso sexual, y coordinar las gestiones administrativas y financieras del Vaticano. Acto seguido, se convocó a la revolucionaria III Asamblea General Extraordinaria del Sínodo de Obispos (es.wikipedia.org/wiki/Sínodo_extraordinario_de_obispos_sobre_la_familia).


  • La XXVIII Jornada de la Juventud en Rio de Janeiro, Brasil, vino como anillo al dedo para Francisco, porque fue el primer contacto con su pueblo americano, generando la posibilidad de acercarse y ganarse el cariño de muchos, cosa que concretó.

    "Quiero lío en las diósesis. (...) Quiero que la iglesia salga a la calle, quiero que nos defendamos de todo lo que sea mundanidad, de lo que sea instalación, de lo que sea comodidad, de lo que sea clericalismo, de lo que sea estar encerrados en nosotros mismos. Las parroquias, los colegios, las instituciones son para salir, si no salen se convierten en una O. N. G., y la iglesia no puede ser una O. N. G."
    .
  • Viaje a Tierra Santa (Jordania, Israel, Palestina): Su encuentro con Bartolomé I, líder de la iglesia ortodoxa, fue revolucionario por el simple hecho del cruce entre religiones y del posterior debate que entre estos se daría (teniendo en cuenta que también concurriría con el Rey Abdalá II, los presidentes Abu Mazen y Simón Peres). Fue mediador en temas religiosos y políticos dados en la región de Tierra Santa, aunque por desgracia, sus palabras no hicieron mucho revuelo.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Entrevista 2: Ezequiel Pablo Pernica.

Para la materia de Metodología, en mi último año del secundario, se me asignó la tarea de hacer un informe sobre un tema que yo elija a libertad, condicionándolo a la directa relación con algún hecho social o que aplique en ámbitos sociales, y que dicho informe justifique y ratifique el tema a desarrollar.

El tema que elegí fue: "La idolatría en el fútbol, su repercusión en los medios sociales y fanatismo".

En la primera entrevista fui a una personalidad directamente relacionada con la idolatría en sí, ya que fue testigo ocular de como actuaba esta en un familiar directo: http://elservico.blogspot.com.ar/2015/03/entrevista-1-carlos-alberto-loustau.html.
Pero esta vez hice inferencia en como los medios contribuyen y distribuyen el concepto de idolatría, acercándome a un encargado de hacerlo. Espero que les guste:

Fuente: entrevista. Pernica, Ezequiel Pablo, 30 años.
Motivo: profesión.
Ocupación: Periodista. Cronista del Club Atlético Independiente. Productor de radio en Monarquía Roja (AM 149.0). Corresponsal, redactor y jefe de redacción en lapsos para Nostresport. Estudiante de Licenciatura en Comunicación.
Fecha: del 16 de Septiembre al 13 de Noviembre del 2014.

Testimonio personal, respondiendo a preguntas:

1) ¿Cómo se transforma un jugador no conocido en un ídolo?
"Bueno, son varios factores los que intervienen en la transformación de un jugador que no es conocido en un ídolo. Primero y principal lo que se necesita es que el jugador tenga talento. En caso de que el jugador no sea demasiado talentoso, lo que ayuda a transformarse, en un proceso mucho más lento, digamos, me parece que es la personalidad que pueda llegar a tener el jugador. Otro factor importante es el compromiso que tenga para con el equipo o para con la institución. Me refiero a como, regularmente, los argentos lo llamamos: "poner huevo", que ponga garra, que ponga ganas, que se entregue en pos del equipo, también que este jugador tenga una identificación con el club, también ayuda a transformarse en ídolo; y el cariño de la gente, ya cuando se tiene el cariño de la gente, principalmente su propio equipo, ya podemos estar hablando de que comienza a forjarse en un ídolo. Ahora, hay muchos que te van a decir: "No es ídolo, sólo salió campeón". Yo no opino eso. Yo pienso que no es una comisión sin ecuanón que alguien tenga que salir campeón para transformarse en ídolo, para mi no es así, porque me parece, vayamos al caso, los equipos que no han salido campeón, como Gimnasia y Esgrima de La Plata, entonces no es válido. Para mí, ser ídolo requiere de todos estos pasos, de todos estos factores. Es un proceso largo. El hecho de salir campeón o no, el título, como que también es una razón importante que lo ayuda a convertirse en ídolo. Pero no es una condición obligatoria en la transformación, en el proceso de un jugador que no es conocido a transformarse en un ídolo de la gente. A ver, repasemos: talento, personalidad, compromiso y entrega, identificación con el club, cariño de la gente y, obviamente, en última medida para mí, si ha llevado a su club a ser campeón".

2) ¿Cómo pensás que este jugador reaccionará al ver como lo acepto su gente y destacan los medios?
"(...) es un cambio muy grande en lo que era la vida diaria de él, de que todas las radios, todos los diarios hablen de él, de que lo llamen todos para hacer entrevistas, de que inclusive el técnico de la Selección Argentina hable de él. Es un cambio muy grande, depende de la educación del jugador como responde a ese cambio tan grande porque la fama es un camión muy grande que hay que saber manejar, ¿si? Quizás una personalidad como la de Mancuello, muy similar a la de Lionel Messi, ayuda. No estamos comparando los talentos, sino las personalidades que tienen los dos. Ayuda muchísimo a manejar el acompañamiento de la familia, pero sin duda, muchos responden con timidez, otros le responden bien, hay gente que responde mal a esto, que es mucha presión y decae su ritmo futbolístico (...)".

3) ¿Qué redactarías vos, en posición de periodista, un buen rendimiento de un jugador?
"(...) el buen rendimiento de un jugador es destacable siempre y cuando intervenga en el juego, tenga incidencias en cuanto al desarrollo del partido, si tiene compromiso para con la pelota, si trata de abrir juego (...)".

4) ¿Y de un jugador sobresaliente?
"Y en cuanto a un jugador sobresaliente: que esté por encima de la media del equipo, que cumpla con su función y, además, que sea muy válido para lo que es el partido y el desarrollo del encuentro. Si fue uno de los pilares, realmente, que llevó a su equipo a la victoria o a un empate muy trabajado. O, en medio de una mediocridad, que haya intentado jugar, que se haya mostrado, que haya pedido la pelota, que tenga contacto con el balón, que se salga, digamos, de lo que es la mediocridad del juego cuando el partido es malo. Y cuando el partido es bueno, que (...) sea ese engranaje que funciona bien y qe potencia a sus compañeros, también hace que un jugador sea sobresaliente, y bueno, obviamente, hay que tener en cuenta el factor de las individualidades. La individualidad, muchas veces, cuando el equipo no anda bien o cuando esos engranajes del mismo mecanismo no funcionan, las individualidades son las que terminaran salvando el partido y, quizás, conduce a algún mejor funcionamiento del equipo en general".

5) ¿Pensás que hay algún punto clave para convertirse en ídolo?
"No, ser ídolo es un proceso y ello implica un largo camino de crecimiento. Nadie es ídolo de la noche a la mañana. Maradona antes de ser "el Diego", fue "pelusa". Es ese proceso justamente quién lo convierte en un ídolo. Citando a Fito Páez: "lo importante es el camino"".

6) Hace poco tuvimos la Copa del Mundo, ¿notaste algún caso específico en el que algún jugador se haya ganado el puesto de ídolo en su gente?
"Sin dudas: James Rodríguez en Colombia se colocó en un nivel más alto que Carlos Valderrama; y Keylor Navas fue héroe para que Costa Rica hiciera historia. Ambos despertaron el interés del Real Madrid, además".

7) ¿Qué redactarías, a forma de crítica, sobre un jugador con bajo rendimiento?
"Cuando un jugador no entra en contacto con el balón o es impreciso a modo tal que su presencia ha perjudicado a su equipo, le reclamaría que debe reforzar su trabajo en la semana. Muchas veces hay mucho "divisismo" y falta de autocrítica en el ambiente del fútbol cuando no abundan los buenos resultados. Y a veces es porque no se trabaja lo necesario. Messi es el mejor y aún así, se queda practicando luego de los entrenamientos. Federer gana un partido, y luego se queda practicando. Eso nos enseña que por más que haya talento, tiene que haber trabajo, esfuerzo, sacrificio y perseverancia".

8) ¿Qué diferencias podés encontrar entre el periodismo de antes con el periodismo de ahora?
"Ahora hay muchas facilidades. Internet y las redes sociales han dado muchísima más trascendencia e inmediatez. Ahora finaliza un partido y en tan solo minutos puedes leer la crónica del partido, las fotos y hasta los videos en tu computadora o en tu celular. Antes debías aguardar al diario del otro día, o a veces aguardar al Martes por la mañana en que saliera "El Gráfico". También con las redes sociales se ha facilitado todo, nos da el poder de comunicar al instante una noticia, idea o una reflexión o un análisis. Aunque también, como toda herramienta se puede usar mal. NO me gusta cuando la gente "mediatiza" su vida o expresa sus estados de ánimos a través de Facebook o Twitter. Mucha gente se vuelve egocéntrica y fomenta mucho la vanidad. Más allá de eso, que sólo es mi opinión, ese mal uso de una herramienta tan eficaz llega al periodismo: hay muchos periodistas que recién comienzan y piensan que ya está todo hecho con tan solo "twittear" y tener muchos seguidores. Y eso es sólo el comienzo. Está bueno utilizar las redes sociales para expresar ideas, pero hay que respaldarlo con otras cosas. A veces las redes sociales suelen aparentar que ser periodista consiste en "twittear" nada más, y no es así".

9) En un equipo lleno de ídolos, ¿puede ser que haya favoritismo tanto en la gente como en el plantel, al momento de ver jugar al equipo?
"Por supuesto. La idolatría conlleva siempre al favoritismo".

10) ¿Puede existir un ídolo joven? ¿Por qué?
"Por supuesto, su talento le abre camino. Habíamos definido al talento como un catalizador de ídolos".

11) Ponete en el caso de un jugador, ¿cómo te tomarías las críticas?
"Bueno, soy una persona muy autocrítica, y soy el primero en criticarme a mi mismo. A veces cuando recibo críticas me fastidio un poco, pero después trato de pensar lo más objetivamente posible y determinar si esas críticas son correctas o inválidas".

12) ¿Qué ventajas y desventajas puede llegar a tener un ídolo en el aspecto social y deportivo?
"Un ídolo es un líder de opinión sin dudas. Es admirado por muchos chicos, por eso debe ser ejemplo. Una ventaja podría ser su influencia, y otra desventaja es la fama. Pero como lo hablamos anteriormente, todo depende de la personalidad del ídolo. Messi ha logrado ser ejemplo, Maradona, desgraciadamente, muchas veces se ha puesto en vergüenza. La influencia debe ser usada de buena manera como les dijo el Papa Francisco a los jugadores antes del Mundial".

13) Además de todas estas preguntas, ¿qué preguntas le harías a otro periodista acerca del ídolo deportivo?
"El ídolo se ha vuelto un tema de debate y lo disfruto. Quizás le preguntaría: "¿Qué convierte a un jugador en ídolo", y ahí arrancamos".

14) ¿Me podés dar un ejemplo de un jugador que se haya bajado del podio de la idolatría por X motivo?
"Ejemplos hay muchos, el hincha de fútbol es muy susceptible. Lo primero que se necesita para ser ídolo es el cariño de la gente, pero este se puede ver traicionado cuando un jugador juega para otro equipo. Montenegro se besó la camiseta de River y la gente del "rojo" no se lo perdonó. Hay quienes lo perdonaron y otros no. Todavía queda presente en muchos, y para otro, que haya vuelto al club es símbolo de redención".

15) Haceme un once ideal con los mejores jugadores que hayas visto en tu vida en cada posición. ¿Qué esquema usarías? ¿Quién sería el director técnico? ¿quién sería el capitán?
"El esquema lo usaría en cuanto qué material tengo a disposición, pero me gusta mucho el que predomina ahora en España: 4-2-3-1. ¿A quién pondría? Es muy difícil confeccionar un equipo con lo mejor que he visto. Pero haremos un intento rápido:
Peter Schmeichel, Frank Rijkaard, Franco Baresi, Gabriel Milito, Roberto Carlos, Xavi Hernández, Andrés Iniesta, Zinedine Zidane, Lionel Messi, Diego Maradona y Hristo Stoichkov.

Otros jugadores que tendría en cuenta son Ricardo Bochini, Javier Zanetti, Esteban Cambiasso, Javier Mascherano, Juan Román Riquelme, Albeiro Usuriaga, Carlos Valderrama, Roberto Baggio, Ronaldo, Luis Figo, Cristiano Ronaldo, Eric Cantoná, Thierry Henry, Ruud Gullit, Dennis Bergkamp, Andrea Pirlo, Clarence Seedorf, Robert Pirès, Faryd Mondragón, Gianluigi Buffon, Carles Puyol, Iker Casillas... entre otros, la lista es muy amplia.
Y como técnico creo que me quedo con tres que me han influenciado mucho desde el fútbol que despliegan y los tres han dirigido al Barcelona: Johan Cruyff, César Luis Menotti y Josep Guardiola. Tres generaciones distintas y casi la misma idea".